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12.06.2026. Ciudad de México.- Las Comunidades indígenas de la Montaña Baja de Guerrero denunciaron un presunto abandono de las autoridades federales y estatales frente a los ataques del grupo criminal Los Ardillos, cuyos integrantes habrían utilizado drones con explosivos y armas de alto calibre contra poblaciones de Chilapa y José Joaquín de Herrera, provocando desplazamientos masivos, heridos y nuevos bloqueos en la región.
“Sí hay personas heridas y se está atendiendo el tema”, declaró la presidenta al ser cuestionada sobre los enfrentamientos y bloqueos registrados en la región.
En respuesta a las acusaciones de los indígenas que incluso piden ayuda del Presidente de EEUU Donald Trump, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo reconoció este martes que existen personas lesionadas y familias desplazadas en la zona serrana de Guerrero, aunque sostuvo que su gobierno mantiene diálogo con las comunidades y trabaja en coordinación con autoridades locales para atender la crisis sin anunciar hasta ahora un operativo militar de gran escala.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria señaló que el tema fue analizado en la reunión del Gabinete de Seguridad y aseguró que ya existe presencia institucional en la región.
“La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con la Secretaría de Gobernación, está trabajando conjuntamente para proteger a la población”, declaró sin dar detalles.
Sheinbaum afirmó además que la estrategia inmediata consiste en establecer contacto directo con las comunidades afectadas y atender a las familias desplazadas, pero llama la atención que no se atienda la violencia de los grupos criminales en la región que según presidencia se disputan el territorio quedando las comunidades en medio del enfrentamiento entre lis Tlacos y los ardillos.
“Primero hay que entrar en contacto con ellos, ver lo que está ocurriendo, ver en qué lugares, y con la presencia de la Guardia Nacional y, al mismo tiempo, con la atención a estas familias desplazadas, ayudar a que puedan regresar a su lugar de origen. Y mientras tanto, darles protección”, expresó la presidenta.
Sin embargo, organizaciones indígenas y habitantes de la zona aseguran que ni el Ejército ni la Guardia Nacional han intervenido de manera efectiva para detener los ataques atribuidos a Los Ardillos, grupo criminal que desde hace años disputa el control territorial en la Montaña Baja de Guerrero.
Las comunidades denunciaron que los agresores realizaron bombardeos con drones durante varias horas y obligaron a cientos de familias a abandonar sus hogares.
El Congreso Nacional Indígena y el Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) denunciaron que entre 800 y mil familias habrían huido tras las agresiones registradas el fin de semana.
Videos difundidos en redes sociales muestran a mujeres y niños refugiados dentro de iglesias o casas mientras se escuchan detonaciones y explosiones en comunidades rurales.
Medios locales reportólan que los ataques dejaron personas heridas y desplazamientos masivos, mientras que dirigentes comunitarios acusaron a las fuerzas de seguridad de permanecer pasivas pese a la existencia de bases militares y destacamentos de la Guardia Nacional en la región.
De acuerdo con reportes publicados este martes, las comunidades afectadas sostienen que la respuesta gubernamental se ha limitado al diálogo y a negociaciones para levantar bloqueos, sin que hasta ahora exista un despliegue contundente para enfrentar al grupo criminalm
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que se busca atender a los lesionados y retirar los bloqueos mediante acuerdos con los pobladores y guardias comunitarios.
Guardia comunal que han puesto barricadas para no ser asesinados antec k abandono institucional
“Sepan que primero la autoridad está para preservar y proteger a la ciudadanía”, afirmó el funcionario durante la mañanera presidencial.l, pese a testimonios de las y los indígenas
El gobierno federal reconoció oficialmente el desplazamiento pero de de solo 96 personas, aunque organizaciones indígenas aseguran que la cifra real es de más de mil familias, una cifra mucho mayor,buque claman por protección.
La administración estatal de Guerrero, encabezada por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, informó que fuerzas federales y estatales fueron enviadas a la zona para labores de “seguridad y vigilancia”, pero habitantes sostienen que los ataques continúan y están solos pues no hay quién les resguarde y proteja pese a los dichos de la mandataria Evelyn Salgado que tampoco no concuerdan con las declaraciones presidenciales.
Los mismos indígenas han documentado que los ataques de Los Ardillos se intensificaron en los últimos días y que las agresiones estarían relacionadas con el control territorial y presiones contra comunidades organizadas y policías comunitarias.
El portavoz del Congreso Nacional Indígena, Carlos González García, denunció que “hay total angustia entre la gente” desplazada que se encuentra sin lo mínimo indispensable refugiada donde puede y acusó a las autoridades de no frenar la violencia en contra de la población civil.
En videos las comunidades indígenas de la Montaña Baja acusan incluso presunta complicidad y abandono institucional, al asegurar que retenes militares fueron retirados mientras aumentaban las incursiones armadas.
Según el reporte de organizaciones indígenas y campesinad, al menos 76 personas han sido asesinadas y 25 permanecen desaparecidas en esa región desde 2014 en medio de la disputa criminal.
Aunque la presidenta Sheinbaum anunció que se reforzará la presencia de la Guardia Nacional en Chilapa y comunidades cercanas, evitó adelantar detalles sobre un eventual operativo militar contra Los Ardillos y reiteró que la prioridad es atender a la población desplazada y reconstruir condiciones de seguridad para el retorno de las familias a sus comunidades.











