*México participará en esta edición de la Asamblea General sin la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum.
*La 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas comienza este 22 de septiembre en Nueva York con una agenda dominada por las guerras en Medio Oriente y Ucrania, la inteligencia artificial, el futuro del multilateralismo,, el combate al narco mexicano y la crisis de confianza en las instituciones internacionales.
*La semana de alto nivel se extenderá hasta el 28 de septiembre, aunque el debate general tendrá sesiones del 22 al 26 y el 28.
22.09.2026 N.Y.EUA.- La Ciudad de Nueva York concentrará desde este martes 22 de septiembre a decenas de jefes de Estado y de Gobierno para la semana de alto nivel de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en un escenario internacional marcado por conflictos armados, tensiones geopolíticas, incertidumbre económica y el debate sobre el papel que debe desempeñar la propia organización.
El debate general se desarrollará bajo el lema “Restaurar la confianza, gestionar la transformación: una Organización de las Naciones Unidas que cumpla para todos”, planteamiento que coloca en el centro la recuperación de la cooperación internacional y la capacidad de la ONU para responder a las crisis globales.
Uno de los principales focos estará en Medio Oriente. La guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán, así como la situación en Gaza, forman parte de las cuestiones que llegan a Nueva York con mayores implicaciones para la seguridad internacional, el suministro energético y las relaciones entre las principales potencias.
El presidente estadounidense Donald Trump será uno de los protagonistas de la Asamblea. Associated Press señala que su regreso a la ONU ocurre en un momento marcado por la guerra con Irán, la inestabilidad regional y las dificultades para alcanzar acuerdos diplomáticos. La guerra también ha tenido efectos sobre los mercados energéticos y sobre la situación de seguridad en Medio Oriente.
La presencia estadounidense tendrá además una dimensión institucional. El gobierno de Trump ha reducido su respaldo financiero a Naciones Unidas y Estados Unidos se ha retirado de algunos organismos de la organización, mientras Washington mantiene una relación crítica con distintas estructuras multilaterales.
Por ello, uno de los asuntos que previsiblemente atravesará los discursos será el futuro del sistema multilateral y el alcance de la cooperación internacional en un momento en que varias potencias defienden intereses contrapuestos.
Ucrania vuelve al centro del debate
La guerra entre Rusia y Ucrania será otro de los asuntos centrales.
La Asamblea reunirá nuevamente a representantes de ambos países en un contexto en el que el conflicto continúa sin una solución política definitiva. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski participará en la agenda de alto nivel, mientras que Rusia estará representada, entre otros funcionarios, por su canciller Serguéi Lavrov.
El conflicto mantiene consecuencias que trascienden las fronteras de Europa. Naciones Unidas ha advertido sobre sus efectos en los mercados de alimentos y energía y sobre las repercusiones internacionales derivadas de las restricciones y bloqueos relacionados con el comercio en el mar Negro.
La Asamblea será, por tanto, otro escenario para que los gobiernos expongan sus posiciones sobre la guerra, la soberanía territorial, las sanciones y las posibilidades de negociación.
y Medio Oriente
La situación humanitaria en Gaza ocupará también un lugar importante durante las reuniones diplomáticas.
Organizaciones internacionales y gobiernos llegan a Nueva York con posiciones enfrentadas sobre la guerra y sobre las responsabilidades de las partes. El debate incluirá la situación de la población civil, la ayuda humanitaria, el futuro político de Gaza y el conflicto entre Israel y los palestinos.
Amnistía Internacional señaló entre los asuntos que considera prioritarios durante la Asamblea la respuesta internacional a la situación en Gaza y Cisjordania, además del futuro del derecho internacional y de las instituciones multilaterales. Se trata de una posición de esa organización, no de una determinación de Naciones Unidas.
Inteligencia artificial, una nueva prioridad
La inteligencia artificial será otro de los grandes temas de esta Asamblea.
El secretario general António Guterres ha colocado la regulación y la gobernanza internacional de la IA entre los asuntos que requieren cooperación entre países. Naciones Unidas considera que el desarrollo acelerado de estas tecnologías plantea desafíos relacionados con seguridad, derechos humanos, información, empleo y desarrollo.
Guterres sostuvo antes del inicio de la semana de alto nivel que el mundo atraviesa una etapa de profunda incertidumbre y que las instituciones internacionales necesitan adaptarse a los cambios sin abandonar los principios establecidos en la Carta de Naciones Unidas.
La discusión será especialmente relevante porque no existe todavía un sistema mundial único para regular todos los usos de la inteligencia artificial. La Asamblea ofrece un espacio para discutir normas, mecanismos de cooperación y responsabilidades de gobiernos y empresas.
Cambio climático y aumento del nivel del mar
El cambio climático tendrá también espacios específicos dentro de la agenda.
El 23 de septiembre se celebrará una reunión de alto nivel sobre acción climática y transición justa, convocada por Guterres. La ONU plantea discutir la aceleración de la transición energética, la seguridad energética y la protección de las poblaciones afectadas por el cambio climático.
Un día después, el 24 de septiembre, los gobiernos abordarán específicamente las amenazas provocadas por el aumento del nivel del mar. La reunión busca impulsar cooperación internacional para los pequeños Estados insulares y las regiones costeras particularmente vulnerables.
La agenda climática adquiere especial importancia diez años después del Acuerdo de París, en un momento en que Naciones Unidas advierte que el calentamiento global está generando impactos cada vez más difíciles de contener.
Pandemias y salud mundial
La prevención y preparación frente a futuras pandemias también tendrá una reunión específica.
El 25 de septiembre está programada una reunión de alto nivel dedicada a prevención, preparación y respuesta ante pandemias. El objetivo es movilizar compromisos nacionales e internacionales después de las lecciones dejadas por la pandemia de Covid-19.
La discusión estará relacionada con la capacidad de los sistemas sanitarios para detectar nuevas amenazas, intercambiar información y responder de manera coordinada ante futuras emergencias.
México sin Sheinbaum
México participará en esta edición de la Asamblea General sin la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La representación mexicana estará encabezada por el canciller Roberto Velasco Álvarez, quien ya se encuentra en Nueva York y tiene programados encuentros bilaterales y multilaterales. Sheinbaum había descartado desde julio acudir personalmente a la Asamblea.
La presencia mexicana estará acompañada por una agenda diplomática orientada a fortalecer relaciones con otros gobiernos y abordar asuntos de interés para el país.
México llega además a esta Asamblea después de que la expresidenta chilena Michelle Bachelet retirara su candidatura para convertirse en secretaria general de Naciones Unidas. Bachelet había recibido el respaldo de México y Brasil, por lo que su salida modifica el escenario para la sucesión de António Guterres.
La sucesión de Guterres
Otro asunto que estará presente en los pasillos de Naciones Unidas será el proceso para elegir al próximo secretario general.
António Guterres se encuentra en la parte final de su mandato, por lo que los gobiernos comenzarán a definir posiciones sobre quién deberá asumir la dirección de la organización.
El retiro de Bachelet deja abierta nuevamente la competencia por el cargo. El proceso se desarrollará mediante consultas entre los Estados miembros y posteriormente deberá intervenir el Consejo de Seguridad antes de que la Asamblea General formalice el nombramiento.
Una ONU bajo presión
La 81ª Asamblea llega así en un momento particularmente complejo para Naciones Unidas.
Por un lado, casi 130 jefes de Estado y de Gobierno tienen previsto participar en las actividades de alto nivel, lo que confirma que la organización continúa siendo un espacio central de la diplomacia mundial. Por otro, persisten cuestionamientos sobre su capacidad para detener guerras, hacer cumplir resoluciones y coordinar respuestas frente a crisis internacionales.
La agenda oficial intenta responder a esa discusión mediante temas concretos: paz y seguridad, desarrollo sostenible, cambio climático, inteligencia artificial, salud, derecho internacional y cooperación multilateral.
Además del debate general, el calendario contempla el 40 aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, una reunión sobre el aumento del nivel del mar y otra dedicada a la prevención y preparación frente a pandemias.
En ese contexto, las intervenciones de los principales gobiernos permitirán conocer sus posiciones frente a los conflictos actuales y sus propuestas para la cooperación internacional.
La atención estará concentrada particularmente en los discursos de Trump, Zelenski y otros dirigentes involucrados directamente en las principales crisis internacionales, así como en las reuniones bilaterales que se desarrollen paralelamente al debate general.
Más que una sola negociación, la Asamblea General funcionará durante estos días como un escenario para exponer posiciones, buscar acuerdos diplomáticos y medir el grado de cooperación que todavía existe entre las principales potencias y el resto de los Estados miembros.

