*La misoginia (odio o desprecio hacia las mujeres) puede estar presente en hombres y mujeres pero en el caso de los homosexuales, puede derivar o estar relacionada con una homofobia interiorizada o con la adopción de dinámicas patriarcales, sin que esto signifique que todos los hombres gays sean misóginos.
Aunque a menudo se asocia la misoginia exclusivamente con hombres heterosexuales, la psicología y los estudios de género señalan otras causas:
Homofobia interiorizada y desprecio a lo femenino.
Un hombre gay que fue socializado en una cultura machista puede haber aprendido a despreciar lo femenino como una forma de proteger su propia masculinidad. Al no encajar en el modelo de “hombre real” (heterosexual), puede dirigir ese desprecio hacia las mujeres o hacia características feminizadas para demostrar superioridad o “homonormatividad”.
Adopción de normas patriarcales.
La misoginia no depende exclusivamente de la atracción sexual hacia las mujeres, sino del poder y el control. Los hombres gays crecen en el mismo sistema patriarcal que los heterosexuales y pueden perpetuar la idea de que lo femenino es inferior.
Distanciamiento de la feminidad: Algunos hombres homosexuales pueden exagerar su desinterés sexual por las mujeres convirtiéndolo en misoginia o burla, en parte por celos del poder sexual que perciben en las relaciones heterosexuales o por una asimilación de la misoginia social.
Manejo de la propia inseguridad: El odio a las mujeres puede ser una máscara de inseguridades profundas. En lugar de enfrentar la presión homofóbica de la sociedad, algunos hombres pueden desviar esa agresión hacia las mujeres, considerándolas un “blanco más fácil” para mantener su dominancia.
La misoginia es un problema estructural del patriarcado que afecta a hombres de cualquier orientación sexual. No es una característica intrínseca de ser gay.
Las investigaciones sugieren que, al no depender de las mujeres para la reproducción o la validación sexual, algunos hombres gays pueden ser menos propensos a ciertos tipos de sexismo, pero aún pueden reproducir la misoginia sistémica exacerbada en aquellos que no salen del closet.












