Lydia Cacho desmiente liberación de Mario Marín; así inició el caso por tortura contra la periodista.

CIUDAD DE MÉXICO, 02AGOSTO2018.- La periodista Lydia Cacho ofreció conferencia de prensa para hablar sobre el avance de su denuncia; la acompañaron, Leopoldo Maldonado, Subirector de Article 29; Ana Ruelas, Directora regional de Article 19 y Jan Jarab, representante de la OACNUDH en México. FOTO: ANDREA MURCIA /CUARTOSCURO.COM

*La periodista Lydia Cacho desmintió que el exgobernador de Puebla, Mario Marín, haya sido liberado.

* Durante años se ha denunciado que la detención de Lydia Cacho constituyó un acto de represalia por su trabajo periodístico.

/ Escrito por Georgina Monroy Vázquez /

29.07.2026 /Cimac Noticias.com/ La periodista y defensora de derechos humanos Lydia Cacho desmintió este martes 28 de julio que el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, haya sido liberado, luego de que trascendiera que un Tribunal Federal le concedió un amparo para modificar la medida cautelar que enfrenta y solicitar prisión domiciliaria.

Versiones periodísticas, aseguran que hasta el momento Mario Marín permanece internado en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 1 «Altiplano», ya que no hay ninguna resolución. Cabe destacar que tampoco ninguna autoridad ha dado a conocer información oficial sobre su posible liberación.

Ante la difusión de la noticia, Lydia Cacho aclaró mediante su cuenta de Instagram que el exgobernador continúa privado de la libertad y que el proceso penal en su contra sigue vigente.

¿Qué ocurrió en el caso Lydia Cacho?

El caso se remonta a 2005, cuando Lydia Cacho publicó el libro Los demonios del Edén, una investigación periodística que documentó una red de explotación sexual de niñas y niños en México y señaló vínculos entre empresarios y funcionarios públicos.

Tras la publicación, el empresario textilero Kamel Nacif denunció a la periodista por los delitos de difamación y calumnia. Aunque la denuncia fue presentada en Puebla, Lydia Cacho fue detenida en Cancún, Quintana Roo, por policías poblanos.

La periodista fue trasladada por carretera durante más de 20 horas desde Cancún hasta Puebla, un recorrido en el que denunció haber sido víctima de amenazas, intimidaciones y actos de tortura psicológica.

Posteriormente, se difundieron grabaciones telefónicas atribuidas a Mario Marín y Kamel Nacif, en las que ambos conversaban sobre la detención de la periodista. A raíz de esas conversaciones, el entonces gobernador fue conocido públicamente como «el góber precioso».

¿Por qué se acusa a Mario Marín?

Durante años, organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos denunciaron que la detención de Lydia Cacho constituyó un acto de represalia por su trabajo periodístico y una forma de censura.

Después de una larga batalla legal, la Fiscalía General de la República obtuvo una orden de aprehensión contra Mario Marín por su presunta responsabilidad en el delito de tortura en agravio de la periodista.

En febrero de 2021, el exgobernador fue detenido en Acapulco, Guerrero, y desde entonces enfrenta un proceso penal por este delito.

La acusación sostiene que la detención y el traslado de Lydia Cacho fueron utilizados para castigarla por sus investigaciones sobre explotación sexual infantil y redes de poder.

Un caso emblemático para la libertad de expresión

El caso Lydia Cacho es considerado uno de los precedentes más importantes sobre violencia contra periodistas en México, al evidenciar el uso de instituciones públicas para perseguir y castigar el ejercicio del periodismo de investigación.

También se convirtió en un referente sobre la obligación del Estado de investigar la tortura, garantizar la libertad de expresión y proteger a quienes denuncian violaciones a los derechos humanos.

Organizaciones internacionales como Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han dado seguimiento al caso, señalándolo como un ejemplo de los riesgos que enfrentan periodistas y personas defensoras de derechos humanos cuando investigan redes de corrupción y violencia.