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07.08.2026 Ciudad de México.- La Secretaría de Marina negó categóricamente ser la fuente de información atribuida a su área de inteligencia en un video difundido en YouTube sobre el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, y advirtió que cualquier versión atribuida a la institución que no haya sido emitida por sus canales oficiales carece de sustento institucional.
En una nota aclaratoria fechada este 7 de agosto de 2026, la dependencia respondió a lo señalado en un video difundido el 6 de agosto en la plataforma YouTube, identificado como “Narcoterrorismo con Abel Hernández”, en el que, aproximadamente en el minuto 1:36, se afirma que supuestas “fuentes de inteligencia de la Secretaría de Marina” habrían revelado que el homicidio de Manzo fue resultado de un complot.
La Marina fue precisa en su desmentido: “La Secretaría de Marina desmiente categóricamente ser la fuente de la información mencionada en ese video y se niega que existan reportes institucionales de esta Dependencia que respalden lo ahí expresado”.
La aclaración resulta relevante porque el asesinato de Carlos Manzo se mantiene como uno de los casos criminales y políticos más delicados de Michoacán. El entonces alcalde de Uruapan fue asesinado el 1 de noviembre de 2025, durante el Festival de las Velas, en el centro de la ciudad, en un ataque que provocó una fuerte reacción social y política y que posteriormente llevó a las autoridades federales a profundizar las investigaciones sobre una posible estructura criminal detrás del homicidio.
La postura de Marina, sin embargo, no implica un pronunciamiento sobre el fondo de las investigaciones del asesinato. Lo que la dependencia rechaza específicamente es que la información difundida en el video provenga de su área de inteligencia o esté respaldada por informes institucionales de la Secretaría.
Ese matiz es fundamental en un caso en el que durante los últimos meses han surgido distintas versiones, testimonios y señalamientos sobre quién ordenó el homicidio y qué personas pudieron haber participado en su planeación o ejecución.
De hecho, apenas días atrás, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre la detención de Ramón Ángel “N”, alias “R1”, a quien las autoridades identifican como presunto autor intelectual del asesinato de Manzo. Según la información presentada por el gobierno federal, el detenido habría financiado y coordinado la operación para asesinar al alcalde.
La investigación oficial también ha colocado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el centro de la hipótesis criminal. Las autoridades han señalado a la célula conocida como “Los R’s” como una estructura con presencia en Michoacán y Jalisco y relacionada con actividades como extorsión y narcotráfico.
Este contexto explica por qué cualquier información supuestamente proveniente de organismos de inteligencia genera especial interés. La muerte de Manzo ha dado lugar a múltiples versiones sobre los autores intelectuales, posibles cómplices y eventuales vínculos entre grupos criminales y actores políticos.
La Marina, en su comunicado, decidió no entrar en esas hipótesis ni validar o refutar las distintas líneas de investigación que han circulado públicamente. Su mensaje se concentró en establecer un límite sobre el origen de la información.
“La Secretaría de Marina reitera que la generación, manejo y difusión de información institucional se realiza exclusivamente por los conductos oficiales en estricto apego al marco jurídico aplicable”, establece el documento.
Y añade una advertencia directa: “cualquier referencia atribuida a esta Institución que no provenga de dicho canal carece de sustento oficial”.
La precisión adquiere particular importancia en un momento en que el caso Manzo ha vuelto a ocupar espacios relevantes en la agenda nacional. El 31 de julio, García Harfuch informó que “R1” era considerado por las autoridades como el principal autor intelectual del homicidio y explicó que las investigaciones apuntaban a una operación financiada y organizada por esta estructura criminal.
La información oficial difundida hasta ahora, por tanto, debe distinguirse de las versiones periodísticas, testimonios o hipótesis que circulan en redes sociales y plataformas digitales.
El asesinato de Manzo
Carlos Manzo fue electo presidente municipal de Uruapan en 2024 como candidato independiente y asumió el cargo con un discurso particularmente duro contra la delincuencia organizada. Su figura adquirió notoriedad nacional por sus constantes denuncias sobre la inseguridad y por sus reclamos para que las autoridades estatales y federales reforzaran la presencia de las fuerzas de seguridad en el municipio.
El alcalde fue asesinado mientras participaba en las celebraciones del Día de Muertos. El ataque ocurrió frente a ciudadanos que se encontraban en la plaza pública y generó una conmoción que rápidamente trascendió las fronteras de Michoacán.
La investigación posterior identificó a un presunto ejecutor material y posteriormente las autoridades avanzaron hacia personas que, de acuerdo con la Fiscalía y las instituciones de seguridad, habrían participado en la planeación del crimen.
La detención de “R1” representó uno de los principales avances anunciados por el gobierno federal. García Harfuch sostuvo que el móvil identificado en las investigaciones estaba relacionado con una “provocación” que el grupo criminal habría atribuido al entonces presidente municipal por su postura pública frente a las organizaciones delictivas.
A partir de ahí, la investigación ha continuado tratando de establecer la cadena completa de responsabilidades.
En investigaciones de alto impacto, atribuir información a una institución de seguridad o inteligencia puede conferirle una apariencia de certeza oficial que una versión periodística o una hipótesis todavía no tiene. Por ello, Marina pidió a la ciudadanía verificar la procedencia de la información antes de compartirla.
“Se hace un respetuoso llamado a la ciudadanía a verificar la información a través de las fuentes institucionales oficiales, a fin de evitar la difusión de información inexacta o carente de sustento”, señala el último párrafo de la nota aclaratoria.
El llamado ocurre además en un entorno de alta circulación de información sobre el caso. Las redes sociales han convertido el asesinato de Manzo en un tema permanente de discusión, donde se mezclan datos oficiales, investigaciones periodísticas, declaraciones de actores políticos, testimonios y versiones no corroboradas.
La propia familia de Manzo y la actual presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz, han exigido que la investigación llegue hasta quienes ordenaron el asesinato y no se limite a los autores materiales.
En meses anteriores también fueron llamados a declarar diversos personajes políticos en calidad de testigos dentro de las investigaciones. El exgobernador de Michoacán Leonel Godoy, por ejemplo, compareció ante la Fiscalía estatal y negó tener información que lo vinculara con el homicidio.
Es precisamente en este escenario donde una afirmación atribuida a una institución militar puede tener consecuencias políticas importantes.
La Secretaría de Marina decidió, por ello, dejar constancia pública de que no reconoce como propia la información divulgada en el video y que sus canales institucionales son los únicos mecanismos válidos para conocer posicionamientos oficiales.
El caso Carlos Manzo continúa abierto y las autoridades todavía tienen pendiente esclarecer de manera integral quién ordenó el asesinato, quiénes participaron en su planeación, quiénes facilitaron la operación y si existieron posibles redes de protección o complicidad.
Por ahora, la información oficialmente presentada por el gobierno federal apunta hacia una estructura criminal y hacia “R1” como presunto autor intelectual, mientras las investigaciones continúan.

