Morena amenaza con desafuero y juicio político a la Gobernadora Maru Campos.

PAN y Morena escalan confrontación política por caso de dos agentes de la CIA.

La confrontación entre el Partido Acción Nacional y Morena escaló este martes a uno de sus niveles más altos luego de que dirigentes panistas anunciaran acciones legales internacionales contra políticos vinculados a Morena y, como respuesta, el partido oficialista amagó con promover el desafuero y juicio político contra la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, conocida políticamente como Maru Campos.

El conflicto ocurre en medio de la crisis política derivada de las acusaciones realizadas en Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado en investigaciones estadounidenses relacionadas con presuntos vínculos con el narcotráfico. A partir de ese caso, la dirigencia nacional del PAN anunció que buscaría llevar denuncias incluso ante instancias internacionales como la Corte Penal Internacional de La Haya, argumentando presuntos delitos de lesa humanidad relacionados con la violencia del crimen organizado en México.

La respuesta de Morena no tardó. La dirigencia nacional encabezada por Ariadna Montiel Reyes anunció que impulsará un juicio político y una solicitud de desafuero contra Maru Campos, a quien acusan de haber permitido la participación de agentes estadounidenses en operativos de seguridad realizados en Chihuahua sin autorización federal.

El origen inmediato de la disputa se remonta al operativo realizado en la Sierra Tarahumara, particularmente en el municipio de Morelos, donde autoridades estatales y presuntos agentes estadounidenses participaron en acciones contra un laboratorio clandestino de drogas. El caso cobró relevancia nacional luego de que trascendiera la muerte de dos agentes vinculados con agencias de inteligencia estadounidenses durante esas operaciones. Morena sostiene que la presencia de personal extranjero armado en territorio nacional representó una violación a la soberanía mexicana y a la Ley de Seguridad Nacional.

Durante una gira por Chihuahua, Ariadna Montiel acusó directamente al gobierno estatal de haber atropellado la soberanía nacional y anunció movilizaciones para exigir que Maru Campos comparezca públicamente. La dirigente morenista adelantó además una marcha en la capital chihuahuense para respaldar la exigencia de juicio político contra la mandataria panista.

Desde el PAN, el dirigente nacional Jorge Romero Herrera cerró filas con la gobernadora de Chihuahua y acusó a Morena de intentar desviar la atención de las investigaciones contra Rocha Moya. Romero sostuvo que en Chihuahua sí se combate al crimen organizado, mientras que, según dijo, en estados gobernados por Morena existen presuntos pactos con grupos criminales.

La propia Maru Campos respondió públicamente a las amenazas de Morena y aseguró que su administración continuará enfrentando al crimen organizado. La mandataria afirmó que los ataques en su contra buscan “tapar la crisis y la falta de resultados” del gobierno federal y del partido oficialista. También defendió el operativo realizado en la Sierra Tarahumara, argumentando que permitió el desmantelamiento de instalaciones vinculadas con el narcotráfico.

El choque político ha trasladado la tensión al Congreso de la Unión, donde legisladores de Morena y aliados han comenzado a hablar incluso de posibles delitos relacionados con traición a la patria, mientras la oposición acusa al oficialismo de utilizar instituciones y mayorías legislativas para perseguir a gobiernos estatales opositores.

Analistas y actores políticos advierten que el conflicto podría convertirse en uno de los principales frentes de confrontación rumbo al proceso electoral intermedio de 2027, en un contexto marcado por las presiones del gobierno de Estados Unidos sobre México en materia de combate al narcotráfico, las investigaciones internacionales contra funcionarios mexicanos y la creciente polarización política entre Morena y la oposición.