*
Andrés Tapia / CulturaUNAM Foto: La Máquina de Teatro / Alfredo Millán
Nació a finales del siglo XI. Fue fundadora del monasterio de Rupertsberg, exclusivo para monjas, y hacia 1150 su fama de santa y profetisa fue tal que el mismísimo Federico I Barbarroja la invitó a entrevistarse con él. Su nombre podría no decir mucho a muchos, pero, llegado el momento, Hildegarda von Bingen se convirtió en una rockstar cuya fama ha atravesado ya nueve siglos.
De manera fortuita, Hildegarda se apareció delante de la actriz brasileña, avecindada en México, Clarissa Malheiros: mientras conversaba con un geólogo, Malheiros observó una carta geológica de la Tierra cuyo sello era la figura de una mujer. Preguntó entonces a su interlocutor quién era ella y por qué estaba ahí. “¿Cómo? ¿No la conoces? Es Hildegarda von Bingen”.
A partir de ese momento, Malheiros inició una investigación que duró cinco años y que culminó con la creación y puesta en escena de la obra Hildegarda, un aire atravesado por la luz, que en el marco de El Aleph. Festival de Arte y Ciencia tendrá presentaciones los días 14, 16 y 17 de mayo en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario.
“Me llamó la atención la manera en que Hildegarda vinculó arte, ciencia y mística desde la perspectiva de su época: pese a ser una mujer del siglo XII, logró hacer escuchar su voz a través de la Iglesia y dejó una obra excepcional: más de 400 cartas, manuscritos, 70 canciones y la primera partitura musical firmada por una mujer”, comentó Malheiros.
Destacó que Von Bingen fue una mujer que estableció muchos lazos políticos en un tiempo en que las mujeres prácticamente no existían. Su influencia fue tal, que el propio papa Eugenio III le permitió la escritura de su obra, algo que dadas las condiciones patriarcales del medioevo no estaba permitido a las mujeres.
Con la obra de Hildegarda, Malheros busca aproximar a la gente a su legado. “Encontré que fue gran divulgadora de la ciencia y de la teología de su época, y una mujer de mucho valor puesto que creó monasterios para mujeres, algo que no existía en su época; un parteaguas en la historia de la teología”.
En la pieza participan la propia Malheiros, quien interpreta a Hildegarda, así como Sol Sánchez, Paulina Álvarez Muñoz y Narda Belinda Moreno. La música corre a cargo de Mariana Chávez-Lara; la iluminación es responsabilidad de Juliana Faesler, mientras que el vestuario es de Cristina Faesler.
Gaceta UNAM












