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/Darío Pale/
23.08.2026 Xalapa, Ver.- La apertura de instituciones públicas para participar en espacios de diálogo y generar acciones encaminadas a garantizar los derechos de la población trans representa un avance importante; sin embargo, todavía existen pendientes, principalmente en materia laboral y de acceso efectivo a la justicia, afirmó Jocelyn Paulina Rodríguez, coordinadora de la Casa de las Muñecas Tiresias A.C.
Durante su participación en el primer encuentro estatal de mujeres trans, destacó que la apertura promovida desde el Congreso del Estado, particularmente por la diputada Astrid Sánchez, ha permitido que distintas dependencias se incorporen a las actividades y propuestas impulsadas por la comunidad.
Rodríguez señaló que, más allá de eventos públicos y muestras de respaldo durante las jornadas de diversidad, es necesario que las instituciones traduzcan ese acompañamiento en políticas públicas y oportunidades reales para las mujeres trans.
Como ejemplo de avances legislativos, mencionó la aprobación, durante el año pasado, de la Ley de Identidad, así como la aprobación este año de disposiciones relacionadas con los delitos por prejuicio, iniciativas que, consideró, representan beneficios para toda la población trans.
En este sentido, reconoció el papel del Instituto Nacional Electoral (INE), al señalar que actualmente existe mayor apertura para realizar trámites relacionados con el cambio de identidad y que también se han incorporado mecanismos para atender a personas no binarias.
No obstante, consideró que uno de los principales retos continúa siendo la inclusión laboral.
“En cuanto a lo laboral, yo creo que sí falta mucho”, expresó, al señalar que las mujeres trans siguen teniendo una presencia limitada en las dependencias públicas, incluso en puestos de atención al público o recepción.
Cuestionó que algunas instituciones argumenten la falta de preparación o profesionalización como una de las razones para no contratar a mujeres trans, pues consideró que también podrían contribuir directamente a su capacitación.
“Si una dependencia quisiera apoyar y sumarse, yo creo que podría darle el apoyo a una chica que necesite, tal vez un curso de computación para que esté en una recepción. Eso sí lo puede hacer y sumaría mucho más”, planteó.
La activista subrayó que la inclusión no debe limitarse a colocar banderas o realizar actividades durante el mes de la diversidad, sino que debe reflejarse en la contratación y generación de oportunidades para integrantes de la comunidad.
“¿Cuántas mujeres trans tienes trabajando en tu dependencia?”, cuestionó, al insistir en que las instituciones deben revisar sus propias estructuras y generar condiciones para que esta población pueda acceder a empleos dignos.
En materia de procuración de justicia, Rodríguez informó que sostuvo una reunión con la titular de la Fiscalía, quien, dijo, mostró disposición para colaborar en el seguimiento de casos relacionados con mujeres trans. Durante ese encuentro se proporcionaron números de carpetas de investigación para conocer su avance.
Sin embargo, reconoció que actualmente no cuenta con información precisa sobre cuántos casos han sido concluidos o cuál es el estado que guardan las investigaciones.
Como ejemplo de las dificultades que persisten, relató su propia experiencia al presentar una denuncia por robo el pasado 16 de junio. A casi dos meses de haber iniciado el procedimiento, aseguró que no ha recibido una respuesta concreta ni se ha presentado el perito que debía intervenir en el caso.
“Desde el 16 de junio que levanté mi denuncia al día de hoy, ya son dos meses y no he tenido respuesta alguna”, manifestó.
La coordinadora de la Casa de las Muñecas Tiresias consideró que este tipo de situaciones evidencian que, aunque existen avances legales y una mayor apertura institucional, todavía es necesario garantizar que los derechos reconocidos en la legislación se traduzcan en atención efectiva, oportunidades laborales y acceso oportuno a la justicia para las mujeres trans.
Finalmente, reiteró que la comunidad continuará trabajando para ocupar espacios en las instituciones y participar activamente en la construcción de políticas públicas que permitan una verdadera inclusión y no únicamente acciones simbólicas.

