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08.06.2026.bCiudas de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso de la polémica generada por el anuncio de la Secretaría de Educación Pública (SEP) sobre un posible adelanto de las vacaciones de verano para el ciclo escolar 2025-2026 y aclaró que todavía no existe una decisión definitiva respecto a la reducción del calendario académico por el Mundial de Futbol de 2026 y las altas temperaturas previstas para junio y julio.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal sostuvo que el tema continúa bajo análisis y precisó que la propuesta difundida por el titular de la SEP, Mario Delgado, no debe interpretarse como un acuerdo completamente cerrado.
“No está definido todavía el calendario escolar”, afirmó Sheinbaum, quien explicó que el gobierno continúa evaluando distintas posibilidades antes de tomar una decisión final.
La aclaración presidencial ocurrió apenas un día después de que Mario Delgado anunciara públicamente que el ciclo escolar concluiría el próximo 5 de junio, más de un mes antes de la fecha originalmente prevista en el calendario oficial de la SEP, que marca el cierre de cursos para el 15 de julio de 2026.
La medida provocó de inmediato reacciones entre padres de familia, maestros, especialistas educativos y organizaciones civiles que cuestionaron el impacto académico de recortar más de 40 días efectivos de clases.
Sheinbaum defendió a Delgado y explicó que la propuesta no surgió de manera unilateral, sino como resultado de reuniones sostenidas entre autoridades federales y secretarios de educación estatales en el marco del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu). Según explicó, fueron varias entidades las que solicitaron revisar el calendario debido a las condiciones climáticas extremas que suelen registrarse durante el verano y por los retos logísticos que implicará la celebración del Mundial de Futbol 2026 en México.
La presidenta insistió en que el objetivo central es proteger a niñas y niños frente a las altas temperaturas, particularmente en estados del norte y sureste del país donde cada año se suspenden clases o se modifican horarios por el calor extremo. “Se está viendo qué es lo mejor para los niños y las niñas”, expresó Sheinbaum al explicar que todavía se analizan escenarios para garantizar tanto la salud de los estudiantes como el cumplimiento de los contenidos académicos.
El anuncio inicial de la SEP había señalado que el ajuste permitiría concluir clases el 5 de junio y dejar una semana adicional para labores administrativas, las cuales terminarían el 12 de junio. Además, el nuevo ciclo escolar 2026-2027 iniciaría el 31 de agosto, mientras que entre el 17 y el 28 de agosto se realizarían actividades de reforzamiento académico.
Mario Delgado argumentó que la propuesta respondía a “diversos factores”, entre ellos la “extraordinaria ola de calor” que se prevé para los meses de junio y julio, así como la realización de la Copa Mundial de Futbol que México organizará junto con Estados Unidos y Canadá. El secretario aseguró además que el ajuste no afectaría el cumplimiento del plan de estudios ni el aprovechamiento escolar de los estudiantes.
Sin embargo, la dimensión del posible recorte encendió rápidamente el debate nacional. Diversos especialistas advirtieron que una reducción de más de un mes en el calendario escolar podría profundizar rezagos educativos acumulados desde la pandemia de COVID-19. Organizaciones de padres de familia cuestionaron que un evento deportivo internacional tuviera impacto directo sobre el sistema educativo nacional, especialmente cuando los partidos del Mundial se celebrarán únicamente en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
La Unión Nacional de Padres de Familia manifestó públicamente su rechazo a la propuesta y pidió mantener el calendario vigente hasta contar con estudios técnicos y pedagógicos claros. Maestros y directivos escolares también expresaron dudas sobre la viabilidad de cubrir todos los contenidos académicos en un periodo considerablemente más corto.
En medio de las críticas, Sheinbaum buscó bajar la intensidad de la controversia y enfatizó que todavía no existe un decreto oficial publicado por la SEP que modifique el calendario escolar. Hasta ahora, el documento vigente mantiene el cierre de cursos para el 15 de julio y contempla 185 días efectivos de clase para educación básica.
La mandataria también dejó entrever que el gobierno busca encontrar un equilibrio entre las condiciones extraordinarias que enfrentará el país durante el verano de 2026 y la necesidad de no afectar el derecho a la educación. “Hay que combinar el entusiasmo por el Mundial con la educación de los niños”, señaló, de acuerdo con reportes internacionales sobre la conferencia presidencial.
El tema del Mundial apareció desde días previos en las discusiones gubernamentales. Autoridades locales de la Ciudad de México habían advertido sobre posibles problemas de movilidad, saturación vial y presión sobre los servicios públicos durante la inauguración del torneo, programada para el 11 de junio de 2026 en el Estadio Azteca. Incluso se propusieron esquemas de home office y suspensión de actividades para facilitar desplazamientos durante el evento deportivo.
En paralelo, las altas temperaturas registradas en diversas regiones del país han obligado en años recientes a suspender clases presenciales, modificar horarios escolares o adelantar salidas en entidades como Sonora, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz y Tabasco. La SEP ha enfrentado presiones crecientes para adaptar calendarios y protocolos ante fenómenos climáticos extremos que se han vuelto más frecuentes por las olas de calor.
Pese a ello, la posibilidad de recortar más de 40 días de clases abrió un debate más amplio sobre el estado del sistema educativo mexicano y la capacidad institucional para responder simultáneamente a desafíos climáticos, deportivos y académicos. Analistas educativos señalaron que cualquier modificación deberá considerar no solo la logística escolar, sino también el impacto en madres y padres trabajadores, servicios de cuidado infantil y procesos de evaluacion.
Mientras continúan las discusiones, el gobierno federal intenta contener la confusión generada por el anuncio inicial. La postura de Sheinbaum dejó claro que, aunque existe una propuesta formal sobre la mesa, el calendario escolar 2025-2026 aún no está definido completamente y las autoridades seguirán revisando alternativas antes de emitir una resolución oficial.












