*
12.05.2024. Ciudad de México.- El gobierno federal aseguró este martes que no existe una investigación abierta en México contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, luego de los señalamientos realizados por autoridades de Estados Unidos que lo vinculan presuntamente con el narcotráfico y con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que las instituciones federales no encontraron elementos para investigar al mandatario sinaloense.
“No se detectó, y no solo eso: estuvimos operando todo lo que va de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum con resultados que ustedes conocen”, declaró García Harfuch.
El funcionario sostuvo además que durante los operativos federales realizados en Sinaloa fueron detenidos objetivos prioritarios del crimen organizado sin que existiera obstrucción por parte del gobierno estatal.
“En Sinaloa se han detenido objetivos de alta prioridad, no sólo para México sino de responsabilidad compartida, también personas con extradición y nunca hubo un impedimento para que el Gabinete de Seguridad desarrollara sus actividades”, afirmó.
García Harfuch remarcó que actualmente “no hay ninguna investigación por parte de nosotros” contra Rocha Moya.
En la misma conferencia, el jefe de la Unidad para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, informó que Estados Unidos todavía no entrega las pruebas solicitadas por México sobre las acusaciones formuladas por una fiscalía de Nueva York.
“Tenemos una comunicación muy fluida y cotidiana sobre este tema; se envió una nota diplomática y estamos esperando la respuesta”, explicó el funcionario federal.
Velasco indicó que el Departamento de Estado no ha respondido formalmente a la petición mexicana para conocer las evidencias que sustentan las solicitudes de detención provisional enviadas contra diez funcionarios mexicanos, incluido Rocha Moya.
La polémica surgió después de que autoridades estadounidenses solicitaran la captura provisional del político sinaloense y otros funcionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico. Sin embargo, el gobierno mexicano rechazó ejecutar las detenciones al considerar que la información entregada era insuficiente para proceder judicialmente.
Desde la semana pasada, Sheinbaum había exigido públicamente a Washington presentar evidencias concretas antes de cualquier acción judicial.
“No se protege a nadie, pero tiene que haber pruebas”, sostuvo la mandataria el pasado 6 de mayo al referirse al caso.
La presidenta reiteró además que las solicitudes estadounidenses no equivalen automáticamente a órdenes de extradición y defendió que cualquier proceso debe ajustarse al sistema penal mexicano y a los tratados internacionales vigentes.
Mientras tanto, el caso ha escalado políticamente. El Partido Acción Nacional presentó solicitudes de juicio político y desaparición de poderes en Sinaloa, argumentando que las acusaciones estadounidenses revelan posibles nexos entre funcionarios estatales y el crimen organizado.











